jueves, 16 de septiembre de 2010

Cruce de caminos.

Desde que naces hasta que mueres, tendrás que tomar decisiones, para bien o para mal. Un día esas decisiones se convierten en tu futuro importante. Apartir de ese día, te subes a un barco. Barco de decisiones, sueños, esperanza, lucha, sonrisa y lágrimas. Un barco con el que navegaras por las más cristalinas y tanquilas aguas, como por la más negra de las tormentas. Puede que un día, tengas ganas de tirarlo todo por la borda. Sobretodo los sacos de sueños, decisiones y esperanzas. Pero siempre queda el saco de lucha. Ese saco que puede que te saque adelante......



















Y si me caigo intentaré caer de pie.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre habrá alguien a tu lado que no te deje caer; o por el contrario, alguien en el suelo que te impulse a levantarte; o una mano amiga tendiéndote una mano

=)

Y cuidado con los barcos... mira el Titanic xDD

Hikari dijo...

¿Sabes que los barcos no navegan a contracorriente, verdad? De todas formas, el tuyo no se hundirá. No mientras sigas subida en él luchando por seguir adelante. Usando el ejemplo de la firma de arriba: como el capitán del Titanic.

Y por cierto, que no se te olvide que las suites de lujo son geniales si se comparten con un as de cristal ;)