Nunca desees algo que no puedes obetener. Nunca. Porque empezarás a vivir de ello, y será una droga de doble filo. Buena para ayudarte a mantenerte en pie, pero en el momento que pierdas el control sobre ella, estarás acabado. Te consumirá y te quemará por dentro. Cada día, a cada minuto lo desearás más; siendo el dolor más insoportable, robándote a cada vocanada de aliento, el aire poco a poco, consumiéndote por completo.
Tampoco me hagaís mucho caso, es lo que tiene estar loco de atar. Y esto es sólo una desvariación más.
Sore wa marude dokoka natsukashii nioi ga suru you na ichirin no hana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario