sábado, 13 de noviembre de 2010

Loss.

Por primera vez en siglos, mi habitación está en silencio. Solo se oye el ruido del viento golpeando la ventana y las teclas bajo mis dedos.
Mi yo brilla por su ausencia. Y mi no-yo se caracteriza por su ironía, frialdad e irascibilidad. Espero que desaparezca pronto, porque no me reconozco.
He perdido las ganas de todo. Incluso de leer. Qué genialidad, porque tengo que leerme Tristana de Benito Pérez Galdós para el viernes y no he empezado. Aunque bueno, nunca me gusto leer por obligación.
Odio las palabras selectividad y universidad tanto o más que una noche sin luna, noviembre o no entender las cosas (véase no tener subtítulos). No sé si ire a ella y tampoco sé si haré selectividad ¿os podeis centrar en dar la maldita materia, y no repetir selectividad o universidad seis veces en cada tres palabras que decis?
Me queda todo demasiado grande, porque se me escapan demasiadas cosas de las manos.
Y una vez más, vuelvo a divagar......si es que no tengo solución.








Van fracasando los intentos,
dejas de creer en cuentos.

1 comentario:

Hikari dijo...

Arg, Galdós. Empiezas fuerte. Creeme, buscate un resumen. Es lo mejor de lo mejor.

Selectividad, universidad... son solo palabras, piensa en eso. La cuestión son los sentimientos que te provocan. Y sin son naúseas, entonces ignóralas. Si son mala leche, simplemente haz oídos sordos a esas palabras necias que te hacen daño. Y nunca pienses que en una noche oscura no hay luna. Los ojos del rapero iluminan tanto o más que ella misma, ¿no?

Y si necesitas ayuda porque quieres enfrentarte a esas palabras, coge un escudo que yo cojo la espada y vamos a por ellas. No nos vencerán. No a las dos, ¿vale?

Y si las cosas te quedan grandes, es porque aún eres pequeñita. Por eso estamos aquí el ojazos, el principito, el lunarcitos, el carinas, el surfero, el hombre de la sonrisa perfecta y yo para cuidar de ti.

No lo olvides, baaakaaaa.