El efecto dominó es odioso.
Llega a clase después de tirarte no sé cuantas horas estudiando y sin dormir, para llegar y sentarte. Querer cortar las cuerdas vocales a todos aquellos que andan gritando, que andan diciendo "voy a suspender" y luego la nota más baja es un siete. Querer tirarte de los pelos, porque ya tienes el examen en tu mesa, pero boca abajo y no puedes empezar. Y claro la hora y media ya no es una hora y media, sino una hora escasa. Después de sentir que todos tus órganos han cambiado de posición, ya puedes darle la vuelta y empezar al fin.
Y como las desgracias nunca vienen solas, añadamos un problema más, es que si no es demasiado fácil, hay que ponerle emoción a la vida ¿qué es la vida sin emociones? Una de tus compañeras suelta el bolígrafo, echa las manos a su cuello y deja caer su pelo por su rostro. Mal asunto. Ves que la de atrás intenta consolarla, pero la profesora dice que la deje sola para que encuentre ella su camino. ¿Qué ocurre? Que la de atrás empieza a ponerse de los nervios también, como antes no había ninguno, pues por no ser menos que los demás.
De momento pasas algo ajena a la situación. Pero mientras que desarrollas el tema, llegas a un epígrafe que patina. Dejas de escribir. Empiezas a rotar el bolígrafo entre tus dedos temblorosos. Se jodió. Algo te oprime en el pecho y grita por salir.
Ale, una medio acostada en la mesa, la otra al lado de la ventana, y la última dando vueltas en el pasillo, ell cual tiene grandes ventajas, contrapuestas (como no), a sus grandes desventajas. En el pasillo puedes dar las vueltas que quieras, estás sola prácticamente. Hasta que un/a profesor/a sube y te encuentra pululando por ahí. Como no tienes pocas preocupaciones y pocas ganas de nada encima eso. Lo único que se te viene a la cabeza es decirle que eres tremendamente imbécil, pero al final lo único que haces es apoyarte en el radiador y negar con la cabeza mientras te limpias las lágrimas. Pero claro, el inquilino que tienes delante de ti, no se da por contento, asi que pica en la puerta entreabierta y entra para obtener conocimientos de los ocurrido. ¿Qué panorámica se encuentra? A otras dos en la misma situación que la otra.
Asi que finalmente acabas en secretaria con los ojos hinchados como tomates encima de rojos, con una tila enfrente de ti y tus dos compañeras a ambos lados. Asi que acabais las tres, metiendose cada una consigo misma llamándose de todo menos guapas.
¿Estudiar y pasarlo mal para esto? Me niego.
1 comentario:
Todo está en tu cabeza.
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