lunes, 25 de julio de 2011

Come with me.

Uy, ¡pero qué digo! ¿Nadie me ha enseñado a no pedir cosas imposibles? Patético.
Los reclutamientos veraniegos no me sientan demasiado bien, creo. Lo jodido de todo el asunto, es que la culpa es mia. En fin, a eso ya no hay remedio.
Y aunque me fastidia dos pueblos y medio, y me sienta como una fiera enjaulada, agobiada, estresada y con ganas de matar a alguien; he leído. Por fin, he vuelto a leer. No de deboro las cosas como antes, pero bueno, algo es algo, supongo. También quiero volver a posar mis yemas sobre esas frías teclas blancas y negras. No sé cuando ha ocurrido todo esto, o por qué. Tampoco me importa, sinceramente. Sólo que he vuelto a recuperarme un poquito a mi misma, aunque me haya perdido por otro lado. Supongo que sea el efecto causa - consecuencia.
Hoy, bajo la ducha me he preguntado una cosa que no me había parado a pensar desde entonces ¿cuando empezó todo esto? Pues les he puesto fechas, es una auténtica bobada y un incontrolable infantilismo; pero me hacía ilusión. Ale, a más ver.














My steps go nowhere, 
I scrated it from my memory and try to approach the next season.

No hay comentarios: